Están todos convencidos, funcionarios municipales y provinciales, empresarios, comerciantes, urbanistas y el vecino en general, en que una vez reinaugurado el Mercado del Norte volverá a ser un gran atractor de público. Incluso, con mayor potencia que antes, ya que la reconversión transformará los 10.200 metros cuadrados originales a un complejo de 15.610 m2, distribuidos entre subsuelo, planta baja y planta alta, con una considerable mayor oferta de negocios y rubros, más variedad gastronómica, además de propuestas culturales con las que antes no contaba.
Todo esto derivará en que el histórico edificio, clausurado en 2021 por fallas estructurales, se convertirá en un aglutinador de mucha más gente que en el pasado, lo que también impactará en todo su entorno, en el corazón mismo del microcentro tucumano.
La intendenta Rossana Chahla adelantó que se está analizando la necesidad de semipeatonalizar dos o tres cuadras de calle Maipú, y más adelante también Junín, para mejorar y agilizar el tránsito peatonal, que ya es masivo en esas calles y lo será aún más con el nuevo Mercado. Sin embargo, la intendenta condicionó estas obras a los recursos con que pueda contar el municipio.
Las veredas muy angostas son, sin dudas, el mayor problema de la zona. El ex secretario de Obras Públicas de la capital, Luis Lobo Chaklián, hoy abocado exclusivamente a la elaboración del nuevo Código de Planeamiento Urbano, había precisado que es indispensable ensanchar las veredas de las calles Maipú y Junín, al menos en el entorno del “primer supermercado” de Tucumán. El funcionario había explicado que la cuadra más costosa, que requiere obras de mayor envergadura, es Maipú al 200 (entre Mendoza y Córdoba), porque en las otras, desde Mendoza hasta 24 de Septiembre, los trabajos subterráneos, pluviales, cloacales y de agua corriente, ya se hicieron, cuando se remodelaron las peatonales Mendoza y Muñecas.
Históricamente el Mercado del Norte fue bastante más que un centro comercial. Fue un faro de la gastronomía típica para el comensal de paso, un abastecedor de una gran variedad de mercadería, pero también un lugar de encuentro, un espacio familiar y un termómetro social y cultural de la ciudad.
Se proyecta su reapertura para agosto y sin dudas volverá a ser un gran imán para los tucumanos y los turistas, y por esta razón no debe analizarse como la simple reinaguración de un edificio con negocios, sino como un concepto de ciudad que supo tener, integrado a su entorno, como un espacio público activo y con identidad propia.
La intendenta reconoció los riesgos que representa caminar por esa zona, sobre todo por Maipú, con veredas tan angostas que obligan a la gente a bajar a la calle, y más aún cargados con bolsas y compras. Sería fundamental que el municipio comience cuanto antes a trabajar en el entorno ampliado del Mercado, para que esté a la altura y acompañe la intensa actividad que, con seguridad, volverá a ese edificio y sus alrededores.